flores de colores

Voy por parque las heras. Vendo mi libro; es un día habitual, malo en ventas, rico en historias. Juan me mira, ve mi trabajo, me invita a fumar. Tenemos la misma edad y él pregunta de dónde soy. Le digo que de por acá, aunque lo ignore a fin de cuentas. Él tres semanas viviendo en la calle. Parece que son como tres meses, tres años. Enfrente nuestro cinco niñas adolescentes fuman cigarrillos, con la inevitable sonrisa de saber que eso no se hace. Una está con su perro, éste se nos acerca, quiere correr, aprovechar que no está entre cuatro paredes y la indiferencia o el manoseo de siempre. Juan pierde sus ojos en el perro, todo blanco, limpito… Este perro tiene más mimos que yo, ¿entendés?... Una papa nace de golpe en mi garganta… Fijate, el pelo, hasta huele mejor que yo... ¿viene la policía? Lo tranquilizo como puedo, no viene nadie. Después le doy la mano, tengo que seguir. Un día habitual, malo en ventas. Mientras me voy, lo escucho a Juan, como dictándome al oído: aquí vivimos con una mano en la garganta. Que nada es posible ya lo sabían los que inventaban lluvias y tejían palabras con el tormento de la ausencia.
Me convenzo de que nada nace ni muere en un día como hoy. Que avanzamos hacia adentro y que adentro puede estar atrás. Que vivimos este cero como un redondelito en un mapa. Que los ángeles que nadie rescata, inundarán de flores este chiquero gris.

parcial totalidad

El cielo te abraza
avanza perfecto
El equilibrio
vomita galaxias
-sufren los centros-
canta un nuevo Sol
expande el fulgorcaricia
en palabras-vapordealma
El cielo te abraza
-ficticio camina-
esta herida también
La huella busca
Nadar
hacia
adentro
Recuerdos de ayer sí/ayer no
Nadar
hacia
el centro
Hoy no puede ser
HOY ES
mañana
sí/mañana no
La pachamama bendice-alucina
poetas malditos que agradecen
¡Pachamama poemama!
¡Generosa Pachamama!
Avanza
el cielo
te abraza –flotás–
La perfección duda
La noche pregunta
al día por qué descansa
de dios-patrón
–De nada sirven las horas
si no habitás el tiempo– arriesga
Sos una equis
en un mar de más´s
un domingo
entre fardos de lunes
Sos naturaleza bailando
-el río conduce al árbol
el árbol besa el sueño-
el cielo te abraza
da sus frutos
Tu cielo alimenta

total parcialidad

¿hay algo?
¿algo?
¿qué hay en tus manos?
¿te vas a acordar de mí, viendo las sombras? ¿de la orilla del mar, los cangrejos? ¿del vino en cataratas? ¿de la risa, las almohadas, la música y san telmo? ¿nuestras manos, del pánico pegado a la paz? ¿del jengibre? ¿de la sarna, los ñires? ¿la prisión (mis ojos como golpes)? ¿y del llanto, la sed, la carpa y la luna insoportable, llena? ¿qué recordarás de la pereza infinita que tanto alimentamos? ¿de los toneles de noche? ¿de las charlas con los árboles? ¿de los dos borrachos? ¿de dylan en el taller? ¿de la gente, mirándonos?
es que aún no sé si hay algo. puedo recordar cada pregunta; matarme en litros de vino.
intento no entregarme; los sentimientos han llegado todos juntos. acechan al desaforado que habita en mí, pide un poco de encierro y abstención.
comprendo que lo mejor es no esperar un gesto de tu parte, porque lo que necesito está dentro mío, no dentro tuyo.
todo; vida, mundo, como quieras decirle a esto que siento entre el corazón y el ombligo, se me presenta mágico, misterioso, profundo, inabarcable. pasar los días llorando, o queriéndonos tan poco a nosotros mismos, es sin dudas una elección (una ilusión) tan real (tan falsa) como pasar los días no-haciendo.
aún te amo, con mucho de mi corazón. y me soy fiel, con todo, hasta la muerte.

Haciendo Buenos Aires

1
A esta altura casi no importa, pero podrían preguntar antes de ponértela.
2
Ni siquiera salimos a la calle a pedir que nos la saquen.
3
¿Nos gusta? ¿No nos importa? ¿Auto flagelo? ¿Sumisión espontánea?
4
Morir tranquilo, con la patria en la mochila y los ojos clavados en la tv, es lo que te piden.
5
Las ciudades se hunden, lento, en la sangre de sus hijos.
6
Los tiempos de la justicia, son los tiempos de la justicia.
7
Reincidir, avanzar, desconfiar de los años de espera, son los tiempos de la justicia.
8
Buscar la autonomía es andar sin piel, pero menos riesgoso que esperar.
9
Morir joven viejo, dormido y esperando, es lo que te piden.
10
No existe pánico o error al ver, piel adentro, un refugio con ventanas y puertas abiertas.

la ventaja de ser

poema inspirado en el libro de Gutt Monjeau, escritor marplatense contemporáneo

Sueños macizos
sueños espesos
sombra que ilumina
Sueños macizos sueños espesos
tesoro de los que abrazan
Sueños
macizos sueños espesos
sin razón ni justicia
Sueños macizos sueños espesos
de color música
y barcos que recuerdan
Sueños macizos sueños espesos
las calles son palabras
las palabras son islas
las islas están cubiertas por árboles
los árboles tienen hojas
cada hoja es una palabra
“Sueñosmacizosueñosespesos”
iluminando la sonrisa de los patos
Sueños macizos sueños espesos
que contaminan al humo y nadan como si nada
como si nada de lo soñado pudiese florecer
–entre cadáveres
y bailarinas que venden ajo
en oscuras diagonales–
Sueños macizos sueños espesos
configurando el misterio
–la solidez onírica–
del corazón
(ese susurro que insiste)
Sueños macizos sueños espesos
que hacen de nosotros
un ser único
capaz de dar vida
Sueños macizos
que no salen
en televisión
Sueños espesos
que no se ven
en los clasificados
Sueños macizos sueños espesos
que tienen voz
en aquellos persiguen al amor
como un perro lo hace con su cola
o en los que son impecables
con sus palabras
–las palabras son islas
islas rodeadas de algo
que parece agua
pero son sueños–
Sueños macizos sueños espesos
anotan el paso de los días
en el reverso de las hojas
de sus almanaques crecientes
Sueños macizos sueños espesos
repetidos
como la luna maciza
–que con su cara
pareciera informarnos
que estamos despiertos porque estamos vivos
y estamos vivos porque queremos
y queremos porque estamos
mirando a la luna
con su cara
que pareciera desearnos
sus propios
sueños macizos
sueños espesos–
de cabras encapuchadas
de naipes rebosantes de esplendor
Sueños macizos sueños espesos
sin un futuro mejor
(sin un futuro)
–sin otra cosa
sólo el cuerpo
y la calle–
Sueños macizos
de líneas negras
Sueños espesos
con manchas rojas
la derrota
de la devoción
de los alcahuetes
que prometen
¡Sueños macizos sueños espesos!
la victoria de las plantas
altares hechos de música
¡basta de pan! comamos
escopetas como alimento
y que el vómito colectivo
sea un tratado de paz
Sueños macizos sueños espesos
alucinados de silencio
Sueños macizos sueños espesos
que te piden
una moneda para viajar
–como si no supieras
que los sueños
siempre la gastan en vino–
Sueños macizos
como una ruta
Sueños espesos
que se compadece a sí misma
Sueños macizos sueños espesos
te reclaman
no duermas
porque no acaban
siempre hay más
Sueños macizos laberintos
Sueños espesos Celestes
y de todos los colores
Sueños macizos sueños espesos
como un tetris infernal
cayendo durante siglos
Sueños macizos sueños espesos
ilusión – la ilusión de los locos
Sueños macizos sueños espesos
nuestra propia cuerda – ilusión
Sueños macizos sueños espesos
es todo lo que tenés
Sueños macizos sueños espesos
es todo lo que sos
Sueños macizos sueños espesos
¡¡¡ABRAZÁLOS!!!

ya él

El agua debe aprender a nadar.
El agua debe aprender a nadar.
El agua debe aprender a nadar.
Levanto la vista: “Basta de represión y muerte”. Cierro los ojos, busco en lo profundo. “Venga a Galerías Pacífico”.
Quiero sonreír. La prosa de asfalto me devora antes.
En Tucumán y Libertad el Teatro Colón. Sube un mono-gym, suben cuatro cartoneros. Tres son pequeños grandes chicos. El mono-gym y uno de los pequeños grandes chicos llevan la misma gorrita. Nike, blanca.
Playas, playas, playas para estacionar.
En los edificios placares, hijos, paraguas, restos en los tapers, restos de otros días, de placeres, de arena y sal, figuritas, perfumes, pan congelado, revistas, milanesas, calendarios, agujeros.
El caos y las duchas.
Quise decirle algo que no fuera que las horas pasan y ya no vuelven. Le dije sólo eso, lo que debía salir. Pero ahora le diría…
Te espero, aquí, en el mar. El agua debe aprender a nadar, y yo a cantar, si quieres escucharme.
Sueño con perros. Como todos. Como todos perros. Debo aprender a ladrar. Debo aprender a ladrar. Perros comprando, comiendo en restaurantes, en los colegios, perros en colectivo. Universitarios, perros doctores. Perros juzgados. Perros en tele. Tarascones a la yugular, los dientes filosos, la baba espesa. Sé de su daño, sé de sus promesas. Debo aprender a ladrar y correr liebres.
Sueño con perros, de traje, perros cucaracha. Perros ciegos. Perros que sufren, como simples perros.
Poco importa que quiera abrazarlos, ellos pronto son ceniza, no creen su realidad.
Parecen jugar conmigo.
Debo aprender a ladrar. Sólo a ladrar.
Bajo del bondi.

una oda a una perra

¡oh muchacha!
ese flan va directo
a tus caderas

puedes maldecir
o cerrar tu boca
para que sea más sencillo
que no entre
allí
postre alguno

¡oh pechos de miel!
no engordes más
probá con un yogurt

¡oh beleza!
¡endemoniada mujer!
no reniegues
de tu figura
mientras hincas el diente
en esa barra de chocolate
con almendras

¡oh hipócrita
tierna dama!

no caigas en la parrillita de la esquina
en momentos de bajón
ni pienses
que encontrarás
compañía con ese jorgito

¡oh oh oh!
¡oh! rellenita doncella
olvida ya las tortas
olvida
los cañoncitos
las pasta frolas

oh muchancha
quédate hasta el alba
recuerda tus épocas esbeltas
y concéntrate
en tu respiración

¡no! ¡espera!
¡no bajes al kiosco!

así la balanza
nunca será empática
contigo

¡oh miserable
astuta pendeja!
no solicites mantecol
no veneres los turrones
desecha la idea del nutella

porque en el alma
habita lo etéreo
y vas engordar
hasta tu alma y dime
¿cómo piensas volar
con un pesado
violento secreto?