una oda a una perra

¡oh muchacha!
ese flan va directo
a tus caderas

puedes maldecir
o cerrar tu boca
para que sea más sencillo
que no entre
allí
postre alguno

¡oh pechos de miel!
no engordes más
probá con un yogurt

¡oh beleza!
¡endemoniada mujer!
no reniegues
de tu figura
mientras hincas el diente
en esa barra de chocolate
con almendras

¡oh hipócrita
tierna dama!

no caigas en la parrillita de la esquina
en momentos de bajón
ni pienses
que encontrarás
compañía con ese jorgito

¡oh oh oh!
¡oh! rellenita doncella
olvida ya las tortas
olvida
los cañoncitos
las pasta frolas

oh muchancha
quédate hasta el alba
recuerda tus épocas esbeltas
y concéntrate
en tu respiración

¡no! ¡espera!
¡no bajes al kiosco!

así la balanza
nunca será empática
contigo

¡oh miserable
astuta pendeja!
no solicites mantecol
no veneres los turrones
desecha la idea del nutella

porque en el alma
habita lo etéreo
y vas engordar
hasta tu alma y dime
¿cómo piensas volar
con un pesado
violento secreto?

2 comentarios:

la loca del pañuelo dijo...

si te zarpas!
evidentemente
me gusta me gusta me gusta mucho
esta oda, te puedo decir q me gusta tanto como el nutella

laet dijo...

y donde quedo el placer de habitar en la carne?
todos mis sanguches se escapan del panoptico