desorden

Es el éxito enlistado en mis papeles, como algo que hacer. Es la contradicción que camina mientras camino. El beso que olvidé darte, esta espera, mi conciencia, un reproche entre tangos y la promesa de dormir.
Sueño hospitalario, breve. Desayuno una extraña inversión; el hecho de tener más cansancio al despertar que antes de dormir. Enlisto, entonces: no dormir. Tal vez una siesta, tal vez otra mentira, otro atajo; algo que me devuelva a la senda fallida, y siempre ilusoria, de la satisfacción.
Si mi suerte continúa con su maniático asincronismo no me queda alternativa; desconfiar de la buena suerte. Enlisto hasta el buenos días. De mis dedos, de la planta; rara vez sigo al rocío que me regala la noche.
Vanidad aparte, tengo la obsesión de ser cada vez menos obsesivo.

2 comentarios:

cajadegoma dijo...

es una gran obsesiòn.
como va chino querido?

Lau dijo...

si hay algo que me gusta de sus textos, no es solamente su facilidad de derramar prolijamente las palabras, si no de poner en ellas un poco eso que siento, que pienso, o que a veces me pasa.

un placer.

PD: sí. soy demandante. qué vamos a hacer... tenga paciencia, es un defecto del que perdí las esperanzas poder modificarlo.

saludos!